Marche una universidad nacional!

Publicado por Antonio Mangione

____________________________________________________________________________________

Los rectores que integran el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) rechazaron nuevamente la creación de cuatro nuevas universidades nacionales. Una de ellas, la de Villa Mercedes que resultaría del desprendimiento de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Económico Sociales de la Universidad Nacional de San Luis, ya tienen media sanción del Senado.

Ni los reclamos, ni las marchas, ni las presentaciones hechas ante las dos cámaras, parece que harán retroceder al Congreso de la Nación en la creación de estas nuevas universidades nacionales.

La discrecionalidad en la  distribución de presupuesto ya asignado a las universidades, la manipulación de la información pública y de las necesidades y apetencias de la gente, son moneda corriente en una dirigencia política preocupada por su propia perpetuación en el poder.

La falta de preocupación genuina por un sistema académico planificado acorde a las verdaderas necesidades y la marcada intencionalidad en atomizar al sistema universitario. No hace otra cosa que acentuar un sistema perverso de politización prebendaría del sistema académico nacional. Las universidades creadas en los últimos 15 años no son otra cosa, que sistemas de reembolso de favores políticos. Dicho de otra forma, son enormes cajas y aparatos políticos destinados a ganar terreno político en diferentes zonas del país. Pero claro de estoy no hay denuncias. Por lo tanto no tiene sentido sólo expresar nuestra opinión. Lo único que se puede decir desde un punto estrictamente científico es que no parece responder necesariamente a necesidades de tipo académica.

Se suma a lo anterior la obediencia de las autoridades de las UUNN, la falta de una resistencia racional a las políticas que se critican desde el discurso pero se apañan desde las acciones o inacciones. Por ejemplo, las acreditaciones, el tipo de doctorado, los fondos para convenios con universidades, han dejado a los rectores de las UUNN, como dice Marcelino Cereijido, “con capacidad de tomar decisiones sólo en el largo del pasto de sus universidades”.

Lejos se encuentra la comunidad universitaria del espíritu verdaderamente luchador, reflexivo, fuerte en el discurso y concreto en las acciones, de 1918, de los 60 y los 70, del fervor de los primeros años de los 80.

Hoy la comunidad universitaria nacional, sus docentes, alumnos y autoridades somos cómplices de nuestro afán por permanecer en el sistema. Una comunidad que usa a la autonomía universitaria como escudo en vez de cómo una herramienta para el cambio. Ahora nos encontramos pataleando en el aire, sin poder salir del asombro, el que seguramente nos abordará en 20 años con alguna medida de cualquier futuro gobierno, medida que por alguna razón inexplicable no habremos podido prever.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s