La Búsqueda – Programa 292

Los audios vinculados a este post ya no están disponibles (debido a limitaciones de espacio en el servidor). Disculpe las molestias

Con casi una semana de atraso les ofrecemos el Podcast correspondiente al programa 292. Por que la demora? en parte producto de mi periplo por la provincia de Buenos Aires, un resfrío y una conexión lenta a Internet.

Esperamos lo disfruten… y disculpas por la demora.

Especialistas de todo el mundo se hacen eco de la situación del brote de dengue en Argentina a pesar de que nuestro gobierno insista en negar la situación. Además nos cuenta como simulaciones computacionales predicen cambios en la distribución de la fauna en todo el continente Americano producto del cambio climático global.

Nuevos estudios indican como el humo del cigarrillo y otros materiales afectan a los llamados  fumadores de segunda mano, incluso en tiempos tan breve como 10 minutos.

En el marco del primer workshop de “Biología Computacional de Proteínas” en Argentina (16 y 17 de abril pasado). Entrevistamos a Gustavo Parisi, director del Structural Biology Group, En la Universidad de Quilmes. El grupo se dedica al uso y desarrollo de modelos evolutivos computacionales para comprender la relacion entre estructura,función y dinámica de las proteínas. En la entrevista nos cuenta de que se trata la biología computacional y cual es la situación de esta disciplina en la Argentina.

Continuamos hablando de distintos aspectos relacionados a la enfermedad del dengue. En este caso entrevistamos a la Dr. Analía Laciar, Docente e Investigadora de la UNSL. En esta oportunidad nos explica detalles sobre el propio virus del dengue y sobre la epidemiología de esta enfermedad.

____________________________________________________________________________________

Share

Anuncios

Una respuesta a “La Búsqueda – Programa 292

  1. No estoy de acuerdo con Parisi acerca de que hacer modelos (o usar modelos) es equivalente a hacer experimentos. Él eligió esa opción dentro de la dualidad teoría-experimentos que le plantearon, rechazando la “tercera pata” que le sugirió el periodista. Aunque no soy epistemólogo ni nada parecido, mi parecer es más bien que los modelos planteados en este caso son algo así como “funciones teóricas que sirven para construir predicciones”. Yo digo: “si tal y cual son así y asá, entonces espero tal patrón”. Por ejemplo (el caso del primer comentario del programa): “si el nicho de una especie es tal cosa, y está determinado por tales variables, y su distribución es una representación geográfica de ese nicho, y esas variables cambian, entonces espero que su distribución cambie así”. O: “si una proteína tiene esta composición, y los enlaces de tal tipo están gobernados por estas fuerzas, y estas uniones químicas son más probables que estas otras, y la proteína se arma en este orden, entonces la estructura tridimensional que espero es esta”. Si bien esos son ejemplos más bien mecanísmicos, también vale para otros: “si en el caso A pasó así, y en el caso B pasó así, y supongo que eso prueba que esa es la manera en que suceden las cosas, entonces en el caso C espero que pase así”, o “si Juan & Pinchame encontraron la regla empírica que asocia a la variable A con la B en los organismos X, y yo creo por una serie de cosas que esa regla se tiene que aplicar también para los Y, entonces espero que esto sea así y asá”. Esto es, genero predicciones a través de un procedimiento lógico basado en supuestos. Si resulta que mi modelo tiene un montón de números y algoritmos y funciones a optimizar o estadísticos a maximizar entonces deberé usar un software y una computadora y haré “biología computacional” (estoy simplificando, se entiende). Pero, hasta allí, no contrasté las predicciones contra nada (y contra “nada” me refiero al supuesto metafísico de que hay una realidad material que existe allí afuera), excepto, quizás, contra otras predicciones basadas en otros supuestos u otra combinación de ellos. Si hago 753 modelos basados en los mismos supuestos y formas de relacionar las variables obtengo, básicamente, 753 pseudoréplicas (y, entonces, utilizar 753 modelos, 50, 15 o 1 es básicamente lo mismo). Que es la única manera de acercarse a algunos problemas, seguro. Que es una “herramienta heurística”, probablemente. Que es útil, quizás. Pero tiene sentido solo como objetivo intermedio o provisorio, “bajo promesa” de que no será el final del asunto pues aún falta poner a prueba la predicción, contrastarla contra observaciones tomadas de la realidad (y, mejor, si son obtenidas por distintos caminos o bajo diferentes supuestos metodológicos). Eso es lo que busca un experimento. (Parisi no hace un uso consistente del concepto cuando en algún tramo habla de que los modelos se pueden usar para cosas que no se pueden comprobar experimentalmente). Algunas de estas cuestiones (y unas cuantas otras) son las que nos llevan a varios “ecólogos más bien empiristas” a mantener resquemores con los modelos de cambio de las distribuciones geográficas de comunidades o ecosistemas (por ejemplo, ante cambios climáticos).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s